
Nada más cruzar el puente que lleva a Ortigia, las ruinas del templo de Apolo te reciben como un umbral en el tiempo: es el templo dórico en piedra más antiguo de Sicilia, construido a comienzos del siglo VI a.C.
El templo fue un experimento pionero: aquí los constructores griegos intentaron por primera vez en Occidente traducir a la piedra las formas de la arquitectura dórica. Las columnas monolíticas, robustas y muy juntas, cuentan una arquitectura aún joven que busca sus proporciones.
A lo largo de los siglos el templo fue iglesia bizantina, mezquita árabe, de nuevo iglesia normanda e incluso cuartel español: cada dominación lo reutilizó, y las huellas de todas esas vidas siguen siendo legibles entre las ruinas.
El área se ve gratis desde Largo XXV Luglio, a dos pasos del mercado de Ortigia: es el punto de partida natural de cualquier visita a la isla.
Consejos prácticos
- Vista libre las 24 horas desde la balaustrada que rodea las excavaciones.
- Ven por la mañana: así combinas la visita con el mercado de Ortigia, justo al lado.


